Son las ocho de la mañana. Desde la ventana que está a mis espaldas, el rumor del tráfico nuevo ronronea con su aire de queja urbana.
La idea de este blog es clara: escribir sin rumbo sobre las infinitas deidades paganas que pienso todos los días. Será una suerte de aleph, desde donde se puedan verme, un pensadero, como el del profesor Albus Dumbledore, que me permita sacar los pensamientos de mi cabeza para observarlos desde fuera. La exigencia principal es la no exigencia, y en ella residen: no encasillarme, no buscar parecerme a nadie, no resultar cliché pero tampoco demasiado críptico y no ser pretencioso (aunque esta sea una pretensión).
Tengo poco tiempo para escribir o no me lo he sabido crear. Las horas libres siempre se me escapan casi callando, mientras estoy enfrascado y distraído en otras cosas (gracias Lennon). Por eso existe este espacio: para crearme el tiempo, la costumbre de escribir. Este es el recurso principal de todo escritor: resignarse a planchar el culo en la silla. Tal como decía Neruda, escribir es un 1% de inspiración y otro 99% transpiración... Simple y sencillo
Si la lógica principal de este Diario de Viaje se cumple, entonces con el acontecer del 2009 (o de los años posteriores), iré resignándole tiempo en favor de otros menesteres literarios. Será un ejercicio de paciencia, tendré que aprender a verlo crecer para donde dispara: mientras estén colgadas estas notas no habrá secciones pensadas para agruparlas según el carácter ya que estas surgirán por si solas con las vueltas de las agujas, no voy a intentar adaptarlo a un modelo preconcebido, no pretenderé que los lectores y comentarios lluevan todos de golpe... si todo sale bien, este blog de a poco irá tomando forma, su fuego no estará trazado por estrategias.
Ustedes quizá se pregunten (o no) por qué este tipo prentende usar un blog para aprehender el hábito de escribir ¿Por qué no escribe en el secreto de su procesador de texto y listo? Yo mismo me pregunto qué derecho tengo de querer que alguien lea este diario que no promete nada (más sabiendo que hubo y hay tantos blogs que han gastado la red con boludeces). La respuesta es sencilla: la lógica de "Diario de Viaje" es la misma de esos "libros de brevedades" de los que habla Bioy Casares en su "Descanso de Caminantes": intentar una lectura grata en donde pueda volcar mis disgresiones sobre temas varios; como una forma de no olvidarlos, de guardarlos para que germinen en otro momento o en otras cabezas.
Este puede ser mi mejor blog o el peor de todos. Llevo ya casi cinco años escribiendo intermitentemente en la red, y han sido muchos mis personajes pero en pocos de mis escritos estuve presente. Aquí podrán deleitarse (o no) con ideas de cuentos, sueños raros de la noche anterior, comentarios sobre un hecho puntual, semblanzas de algún personaje histórico, comentarios y situaciones graciosas (esos breves pasos de sit-com que saben darse en la vida diaria), textos que escribí en otros blogs, segmentos de cosas que leo, recomendaciones de películas, lugares que visito...
Sean bienvenidos, pasen y lean
Con permiso.